HISTORIA VIVA
En la entrada de calle 21 de mayo hay dos letreros enfrentados que dicen Museo Histórico Mercado Central. No refieren a alguna muestra en su interior, “el edificio y sus ocupantes son un museo vivo”, asegura Sergio Olivares, administrador del mercado. Aparte de su valor patrimonial, el edificio posee un valor arquitectónico, por ser de las primeras grandes estructuras diseñadas en fierro fundido (a mediados del siglo XIX se usaba hierro forjado). Según el experto en arquitectura Pedro Guedes en una revista ARQ de 2006, la decisión permitió mayor expresividad en sus ornamentaciones, las que se pueden apreciar con solo alzar la vista al entrar a la nave central del recinto. Manuel Aldunate fue el diseñador, los ingleses Edward Woods y Charles Henry Driver lo ejecutaron, y Fermín Vivaceta se ocupó del armado, traslado y montaje, el que finalizó en 1872. En 1884 se construyó un segundo espacio de locales separado por un pasillo de diez metros, en donde están hoy las pescaderías. En 1930, la ampliación que daba hacia Ismael Valdés Vergara se demolió como parte del ensanchamiento del sector Mapocho. Esa fachada luce tal como en sus inicios, pero las entradas oriente y poniente perdieron los grandes relojes de sus pórticos.